Comenzamos este pequeño viaje por la relatividad restringida de Albert Einstein en donde pondremos patas arriba nuestra compresión del espacio tiempo y en general de cómo funciona el cosmos, particularmente de cómo funciona eso tan extraño que llamamos tiempo. ¿Qué es el tiempo? Seguramente sepas lo qué es, hasta que te lo preguntan. Ahora le pido que se plantee esta cuestión e intente contestarla abajo en comentarios.

“Ahora él no está entre nosotros, pero no importa, para nosotros los físicos la distinción entre el pasado, el presente y el futuro no es más que una obstinada ilusión”

Carta de Einstein a la viuda de su amigo Besso.

Muchas veces interpretamos esa célebre frase al final de la carta a la viuda de Besso como alusión a la dilatación del tiempo en función de la velocidad de diferentes sistemas de referencia, pero, Einstein iba mucho más allá y lo descubriremos en el último capítulo de esta serie de artículos, les adelanto que el desenlace es escalofriante. Esta serie cambiará tu manera de ver el mundo.

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Para empezar este viaje comenzaremos por el descubrimiento que abrió las puertas de la relatividad einsteniana, la velocidad de la luz es una magnitud absoluta. Esto no solo quiere decir que la luz siempre viaja a 300.000 km/s (aproximado), va mucho más allá, quiere decir que la luz viaja a esa velocidad independientemente del sistema de referencia que elijamos para hacer esa medición. Piense en lo siguiente, imagine que está en un tren que viaja a 100 km/h, ahora usted desde su vagón lanza una pelota hacia adelante en la misma dirección que viaja el tren pero dentro de su vagón con una velocidad de 10 km/h. Para usted, que está dentro del tren, la pelota viaja a 10 km/h, pero para un observador que esta posado en el andén de la estación la pelota viaja a 110 km/h, la velocidad del tren más la velocidad de la pelota. Creo que esto es bastante fácil de entender y para muchos será un poco aburrido empezar con este tema, pero paciencia, necesito desarrollar todas las premisas de la relatividad `para estar preparados para el desenlace.

En nuestro siguiente escenario seremos los conductores de nuestro tren que viaja a 100 km/h, pero ahora en lugar de lanzar una pelota hacia adelante lo que hacemos es encender los focos delanteros del tren porque es de noche y no queremos atropellar a ninguna vaca. La luz sale despedida desde nuestros focos hacia adelante con una velocidad de 300.000 km/s, así lo mediremos nosotros como pasajeros del tren. Pero lo curioso es que si un observador que está en reposo respecto a nosotros en el andén, mide la velocidad de la misma luz, también medirá la misma velocidad, 300.000 km/s. Las velocidades esta vez no se suman como ocurrió en el ejemplo de la pelota. ¿Cómo puede ser que ambos observadores midan la misma velocidad para la luz, si uno de ellos se está moviendo en la misma dirección de la misma? La respuesta querido lector está en la misma relatividad.

Nuestro espacio está compuesto de tres dimensiones, podemos movernos adelante y atrás; izquierda y abajo y arriba y abajo. Pero ahora sabemos que el espacio y el tiempo no tienen sentido el uno sin el otro. El tiempo otorga una nueva dimensión en nuestra línea de universo. una dimensión que no podemos señalar con el dedo como hacemos con las otras tres dimensiones. Nuestros cuerpos se mueven por las tres dimensiones espaciales y por la temporal. el tiempo ya no es un parámetro en nuestras ecuaciones dependientes del tiempo, ahora es una dimensión en nuestro espacio-tiempo cuatridimensional. Cuando nos movemos por una de las dimensiones espaciales restamos “velocidad” destinada para la dimensión temporal. Así, cuanto más rápido nos movemos más lento pasará el tiempo para nosotros respecto al que está en reposo.

Este concepto es importantísimo para avanzar en nuestra comprensión de la mente de Einstein y tiene que quedar muy claro. Para entender el mecanismo por el cual el tiempo se dilata en función de la velocidad leer mi artículo ¿Por qué el tiempo se dilata con la velocidad? Lea este otro artículo que escribí hace unas semanas para completar este primer capítulo de nuestro viaje relativista y nos vemos en la segunda entrega donde hablaremos del fin de la simultaneidad. !Esto acaba de empezar¡ Déjame tu comentario.